Lenta la luz, que entra por la ventana.
Otoñal como mis años y frìa como mis huesos.
La luz dibuja sombras y las sombras deseos:
Otro cuerpo para escribir sonetos con la lengua,
otra desnudez para atacarnos con espadas
otra sombra sobre mi sombra, para acariciar
las luz añeja de cualquier ventana.
Una noche sin estrellas, para que mis manos
te las inventaran.
Cualquier caricia ansiosa, dibujando sùtil
el contorno de tus nalgas.
Y la luz, que entra por esa ventana,
asì, otoñal y anciana, frìa como mis huesos
dibuja con la sombra en el parquet unas palabras:
Loco
Viejo y
Puto
(...)
Ya no sueñes nada.
JoelLangarikaPuertoVallartaJaliscoMèxicoCRDReservados8/8/08