martes, marzo 13, 2007

Voy brincando letras,
avalorios hechos .
con tus lágrimas,
sonetos con tus sueños;
poemas con tus manos
blancas.
Brinco
cuerdas
y
amarras,
cadenas
de flores cansadas,
vientres cómo barcos;
ojos cómo mar
en calma.
En la cama,
el relicario
de tu ombligo
guarda
mis sábanas,
y en mis manos,
tú;
acomodada.
Brinco horas
para conjugar tu boca,
doy vuelta
al otoño,
para dejar caer
tu piel, sobre mi piel
tan alba,
Extiendo
la noche
en tu pelo;
para
amanecer
mañana.
Y los barcos, amor,
en el puerto;
cantan u n a
canción
s i n
e
s
p
e
r
a
n
z
a
.
.
.
Copyrightmay2003pvjalmex

lunes, marzo 12, 2007

THE PAYMENT...

I
El oscuro silencio
de tus ojos.
La silla vacia,
las sábanas albas,
tres o cuatro libros
de poemas que
se despedian de mi;
en tu mirada.
Y entonces,
hiciste lo justo:
te abriste a la noche
con tu desnudez
dispuesta,
argentina;
mercenaria.
II
Mientras habitaba en ti.
Y las estrellas sonrojadas
destilaban la noche
entre las sábanas.
Me pregunte si
ese era tu nombre o
tan solo un escaparate
para la batalla.
Mientras habitaba en ti.
Y los deseos se desbordaban.
Me pregunte
por que costura de tu cuerpo
podría dejar un poco;
de mi alma.
III
Yaces ahí,
albo, con los ojos
cerrados.
Escuchó
tu respiración pausada
mientras me baño
los excesos y la lujuria.
Después,
cuando me hube vestido,
con un solo gesto
bien acostumbrado:
Me has pedido
que ponga la plata en el buró,
junto al reloj
y a la hora que ya;
habiamos fijado.
JoelLangarikaPuertoVallartaJaliscoMèxicoCRDReservadosago/2006

viernes, marzo 09, 2007

Los muchachos de careyes...

I
Esos muchachos, junto al fuego, tiran pupilas vacías, manos ajadas, cielos nublados . Cabezas blancas.
En la tersura de su piel, no entran viejas barcas, remos cansados, mares llenos de nostalgia.
Esos muchachos, junto al fuego, vuelcan secretos en oídos rojos en labios pálidos; en nuevos ojos.
No existe, para ellos, la ceniza ayer fuego, la brisa ayer tormenta, el amparo de la experiencia, esa tristeza cobijada en deseo; no existe y mi corazón se queja.
Por eso, a esos muchachos junto al fuego, los veo de lejos y por la madrugada; les sueño.
II
Qué le digo a este corazón que sale brindándole a la vida la sangre que me inunda, Cuando veo a los muchachos desnudos en la noche fría.
Qué le digo a estas manos que se dirigen al camino secreto de sus pupilas.
Qué le diré a este corazón aletargado cuando los desnudos muchachos, sean tan solo un recuerdo; junto al fuego?
Joel langarika Careyes8/2003CRDRpvjalmex

jueves, marzo 08, 2007

Hoy, las palabras se esconden.
Han salido a dar un paseo por la plaza,
por todas las plazas del mundo.
Hoy, la alegrìa de mis manos se agrieta
y en la soledad, se descubren las distancias.
Mañana, cuando regrese cada letra,
cada palabra tan cansada;
mis manos volaran por el papel...
Mañana no serè nada.
JoelLangarikaPuertoVallartaJaliscoMèxicoCRDR

domingo, marzo 04, 2007

CINCO POEMAS DE AMOR PARA ENCONTRAR EL OLVIDO

I
Esta tarde beberé
el mosto de tu cuerpo.
Degustare como manjar
pantagruèlico,
tus ojos serenos.
Sé, que pondrás tus manos
en el lugar exacto
en el secreto mío;
mejor guardado.
Cerraré los ojos,
pensaré en los barcos
con ese suave vaivén
esa estela alba;
atrás dejando.
Esta tarde beberé
a sorbos tu piel.
Serás olvido ordinario
río que fluye
hacia todos lados,
ambrosía, edén y pecado.
Porque al anochecer,
amor; nos habremos olvidado.
II
Guardo mis manos.
El silencio rasga
los surcos en el papel.
-De niño me enseñaron,
que cuando no hay nada
que decir; es mejor
sellar los labios-
III
Hay una tristeza
en el aire.
Olor a lluvia y
a arrayanes.
En un suspiro
se me va tu nombre
por hondonadas
y humedales.
Los viejos exploradores
los que todo saben,
me han dicho que
la distancia es,
el remedio para todos
los males.
IV
Que silencio de Dios
en esta casa.
He mirado tus ojos
tu pupila ardiente
ese iris donde se guarda
la imagen, esa mirada.
Y fue, al verme en ella
reflejado,
que lo encontré
de hinojos y con lágrimas.
V
Voy a deshacerme de mis muertos.
Esos que vengo cargando en el alma.
Escupiré sus nombres
obligaré a mis manos
a que callen - de ellos siempre
hablan- Y cuando por fin
Libre, sin semejante carga,
pueda quitar el lodo que
ensucia mis alas:
Volare sobre el desamor
por sobre las lágrimas
por esos olvidos como fango
por sobre esa soledad; que mata.
Me iré lejos, sin ruta precisa,
batiendo mis alas blancas
y con la luz de una sonrisa.
-En el rescoldo de mi corazón
en la hoguera que me habita,
espero que todos ardan;
que se conviertan en cenizas-
JoelLangarikaPuertoVallartaJaliscoMèxicoCRDReservados 06/06
No sè que le pasa a este blog, que no aparece la secciòn de comentarios. Si alguno quiere y desea escribir un comentario, haganlo en esta dire: joelangarika@hotmail.com Gracias de antemano.

viernes, marzo 02, 2007

DE MÙSICA( EN DO DE MAR)

I
Hay música en el aire.
Tu cabello en mi cara cae.
Violines como gatos afinados
maullando a las horas.
Hay música en tus ojos
partitura leal de tu mirada
que envuelve mi rostro;
alumbrándolo.
II
¡Que música tienen tus manos!
Porque en mi cuerpo
han escrito la mejor
canción de amor.
Que coloridos tus ritmos
tus pausas; tus allegros.
En clave de sol,
nos ha llegado la nota
tan alta de la mañana.
III
Tus ojos, amor, tus ojos,
son como una canción
de Violeta Parra:
Tristeza de la alegría
melancolía de agua.
Por eso, les beso con la mirada,
y me cobijo en su música
para que y yo, en la brevedad
de lo eterno; seamos solo uno.
Porque mañana podríamos
estar muertos y
en el olvido.
IV
Que ansiedad y deseo
de hacerte el amor;
cuando hablas.
Porque tus palabras
son música sacra,, alturas
solemnes y verdaderas.
Por eso, solo por eso,
pongo a resguardo el clavicordio
de mi corazón; para no desafinarlo,
cuando; me llegue tu olvido.
V
Hay música en el mar,
la ola estalla,
una caracola avanza,
la gaviota vuela;
el atardecer nos canta.
Pero son tus huellas
en la arena,
la palabra precisa
para mi corazón de arpa.
Entonces, tu voz y mi corazón
al unísono cantan:
La canción más desesperada
de amor; en estas aguas.
Joel LangarikaPuertoVallartaJaliscoMèxicoCRDreservados8/06

jueves, marzo 01, 2007

ALGUNAS PALABRAS (Marañas,mañanas y morriñas)

I
Del recuerdo,
queda ese viento que
jugaba con tu falda,
la brisa monzonica que
arañaba tu cabello,
el silencio de tus ojos y
la voz de tus manos
en mis sueños.
Porque del recuerdo
existe tu nombre plantado
en mi corazón y mis costillas;
ya el àrbol de la esperanza
ha echado por mis labios;
poemas como manzanas...
II Se repartía, sin remedio,
difusa la isla de tu piel
en la lejanía,
antigua barca, donde
el remo de mi sexo,
navegaba.
Océano de toda palabra,
de todo murmullo,
del éxtasis y la bienaventuranza.
Se aleja, en dirección
- a micorazón- contraria.
Y bajo los sueños,
he dejado una palabra,
tan presente de olvido
tan carente de mañanas.
III
Al fondo,
por el último rincón de mi calle,
he dejado mi sombra a la espera.
Le he dejado desolada,
tan llena de nostalgia;
tan herida de ausencias.
Porque, aquí, junto a la cama,.
sobre el buró, está el poema que
añejo, se vuelve polvo,
ese poema, que de ti;
alguna vez hablara.
(...)
Cuando apague la luz,
cuando el sueño ronde
esta estancia,no habrá poema,
ni palabras:
Presiento que la muerte
llegará cualquier noche,
como esta, así;
tan oscura
y
estrellada.
IV
El duende,
engañoso de tus besos,
parte los labios con recuerdos,
gime, laborioso en el intento,
de penetrar la raíz de un olvido;
tan eterno, tan traicionero.
Y luego, insatisfecho,me llama,
con la llama sutil de
cualquier estrella,
se desnuda y acurruca
entre mi pecho y el sueño:
Quiere tan solo
una nochede amor;
para volverse eterno.
V
La poesía,
de los amantes,
se escribe con piel,
con labios,
con manos
y
caricias.
Se escribe
con recuerdos
en la oscuridad
de un callejón,
y
en los besos,
van
poemas hechos labios
y
sueños.
Joel LangarikaPuertoVallartaJaliscoMèxicoCRDReservadosEne2007